jueves, 23 de junio de 2011

70 años.



Y mañana todos aquí:



V Jornadas del Foro Historia en Libertad. Tema: 70 Aniversario de la División Azul.

Lugar: Sede del Instituto de Estudios Históricos-CEU
Palacio del Infantado
Carrera de San Francisco, 2
Madrid

Organiza: Foro Historia en Libertad
historiaenlibertad@hotmail.es

Colabora: Instituto CEU de Estudios Históricos

Viernes, 24 de junio

18.30 h. Conferencia:

Alemania y la División Azul
Fernando Paz Cristóbal

20.00 h. Mesa Redonda

Coordenadas internacionales de la División Azul
Luis Eugenio Togores Sánchez

La División Azul en su contexto histórico español
Pío Moa

Sábado, 25 de junio

11.00 h. – Conferencias

Donceles en la División Azul: la participación del SEU madrileño.
José Luis Jerez Riesco

12.00 h.

La División Azul y los mitos históricos.
Carlos Caballero Jurado

13.00 h.

Legionarios en la División Azul.
Gustavo Morales

16.30 h.

La División Azul: de las trincheras a la pantalla.
Rafael Ibáñez

18.00 h.

El gran silencio: Las gestiones para la repatriación de los prisioneros de la División Azul.
José Gabriel Storch de Gracia y Asensio

19.00 h. Mesa Redonda

Coordinador: Luis Valiente (Editorial Actas)
Presentación de libros relacionados con la División Azul

La Campaña de Rusia desde una perspectiva religiosa.
Pablo Sagarra Renedo

La División Azul y la literatura.
José María Blanco Corredoira
(autor de Añoranza de guerra)

Análisis regionales sobre la División Azul y Archivos.
Juan Negreira Parets
(autor de Voluntarios baleares en la División Azul)

La División Azul desde una perspectiva militar
Carlos Caballero Jurado.
(autor de División Azul: estructura de una fuerza de combate

jueves, 16 de junio de 2011

Hay que ir.


V Jornadas del Foro Historia en Libertad. Tema: 70 Aniversario de la División Azul.

Lugar: Sede del Instituto de Estudios Históricos-CEU
Palacio del Infantado
Carrera de San Francisco, 2
Madrid

Organiza: Foro Historia en Libertad
historiaenlibertad@hotmail.es

Colabora: Instituto CEU de Estudios Históricos

Viernes, 24 de junio

18.30 h. Conferencia:

Alemania y la División Azul
Fernando Paz Cristóbal

20.00 h. Mesa Redonda

Coordenadas internacionales de la División Azul
Luis Eugenio Togores Sánchez

La División Azul en su contexto histórico español
Pío Moa

Sábado, 25 de junio

11.00 h. – Conferencias

Donceles en la División Azul: la participación del SEU madrileño.
José Luis Jerez Riesco

12.00 h.

La División Azul y los mitos históricos.
Carlos Caballero Jurado

13.00 h.

Legionarios en la División Azul.
Gustavo Morales

16.30 h.

La División Azul: de las trincheras a la pantalla.
Rafael Ibáñez

18.00 h.

El gran silencio: Las gestiones para la repatriación de los prisioneros de la División Azul.
José Gabriel Storch de Gracia y Asensio

19.00 h. Mesa Redonda

Coordinador: Luis Valiente (Editorial Actas)
Presentación de libros relacionados con la División Azul

La Campaña de Rusia desde una perspectiva religiosa.
Pablo Sagarra Renedo

La División Azul y la literatura.
José María Blanco Corredoira
(autor de Añoranza de guerra)

Análisis regionales sobre la División Azul y Archivos.
Juan Negreira Parets
(autor de Voluntarios baleares en la División Azul)

La División Azul desde una perspectiva militar
Carlos Caballero Jurado.
(autor de División Azul: estructura de una fuerza de combate)

Y... ¿qué dice el Rey de todo esto?


"El 22 de noviembre de 1975, Juan Carlos I comunica al abad de la Basílica de la Santa Cruz del Valle de los Caídos que le entrega los restos mortales de Franco para que los entierre en el sepulcro “sito en el Presbiterio entre el Altar Mayor y el Coro”, y que se abrió a toda prisa en el suelo. Todavía se recuerda

La familia Franco había previsto que el patriarca fuera enterrado en el panteón de que dispone en el cementerio de El Pardo, pero la voluntad real se impuso.

Si Rodríguez Zapatero pretendiera llevarse el cuerpo de quien propuso a Juan Carlos de Borbón y Borbón como su sucesor, ¿intervendría el Rey para que se respetase una de las primeras órdenes de su reinado?"

http://www.generalisimofranco.com/valle_caidos/articulo03.htm

viernes, 10 de junio de 2011

Habla Franco.

AMOR DE PATRIA

¿Cómo pueden amar a su Patria aquellos que más que como madre se les ofrece como madrastra? ¿Cómo habían de amarla, si además había seres ruines que, matando sus instintos filiales, destruían su espiritualidad al agrandarle sus defectos?

Hemos de despertar en todos los españoles el sentimiento de la Patria, el orgullo de sentirse españoles, creando condiciones de vida para las clases sociales que les permitan apreciar, sin rencores ni dolores, la grandeza política del nuevo Estado.

España es lo suficientemente grande y rica para que todos quepan en su seno y tengan una gran parte en el disfrute de sus bienes.

El oro de vuestras mieses simbólicas y el resplandor de vuestra gloria forma, entre las banderas de sangre de hijos, héroes y mártires de España, la bandera que ondea hoy, la bandera nacional, que es el símbolo de la grandeza geográfica, es el símbolo de la unidad, que ha seguido su ruta, y es la afirmación y garantía de millares de mártires y de héroes, que dice que el separatismo se ha acabado y que aquí no hay más que España, que es lo eterno, lo inmortal; pero no significa sólo esto: significa la hermandad, la liberación de centenares de millares de hermanos nuestros, significa el resurgir de la Patria a la vida de una región próspera, al arrancar del engaño a todos esos modestos campesinos sencillos, a esa caravana de hombres que veíamos cubrir las carreteras y que habían sido arrancados de sus hogares y enviados a cavar trincheras, a empuñar las armas, cavando su propia sepultura y la del separatismo; eso significa la liberación de más de mil prisioneros que esperaban ansiosos cómo los soldados de España llevaban la bandera roja y gualda por entre los montes y bosques, ondeando la enseña que era la enseña de España; significaba ello el triunfo rotundo que se debe al espíritu del soldado español, sufrido, ejemplo y heroico, que asombra al mundo con su gesta; es el resurgir de un pueblo que quiere ser libre, de una nación que pide un puesto, de una raza que dice: esto fuimos y esto seremos.

Ya lucen en Vizcaya las banderas de España, ya marchan por las calles y se escuchan en ellas los himnos nacionales, ya suena nueva música, y el nuevo programa de la España Nacional, programa de justicia social que nunca les cumplieron, y aquellos bravos campesinos, aquellos sencillos aldeanos vascos, aquellos obreros envenenados , abren los ojos y elevan su corazón y lloran porque dicen que estos soldados que cumplen su palabra, estos hombres que conquistan lo que dicen, éstos, no tienen más que una fortaleza y una voluntad, cumplen su palabra, y cuando hablan de justicia social, de hermandad entre los españoles, de la grandeza de la Patria, es porque van a cumplir cuanto manifiestan, porque lo juran ante la sangre de sus hijos, que es la que los mártires de la Religión y de la Causa.

¡¡¡Arriba España!!!

En un ambiente español vigilante, con la inquietud del momento y la superación de cada día, hemos de marchar alegres con nuestros cantos, con nuestros himnos, dando al mundo ejemplo de nuestra potencialidad y espíritu, y con este grito que eleva, porque está manchado con la sangre de nuestras juventudes que se ha expandido por el mundo, este ¡¡¡Arriba España!!!, que es el resurgir de un pueblo; este ¡¡¡Arriba España!!!, que lleva el dinamismo de toda la raza española; este ¡¡¡Arriba España!!!, que no se opone al ¡viva! Contemplativo anterior, sino, al contrario, lo eleva, lo hace mayor, porque hoy es el grito de guerra, el grito de sangre; es el grito de la juventud.

Fuero del trabajo. 9 de Marzo de 1.938.-

jueves, 9 de junio de 2011

Un apunte al "camarada Otero"



ENLACE A LA NOTICIA

El "camarada Otero", sujeto que se hizo famoso el pasado día 9 de junio por salir como orador espontáneo de los acampados de Sol en las puertas del Congreso de los Diputados, ha concedido una entrevista al diario Público.
"Román", como prefiere que le llamen, es un ex-militante de un sin fín de partidos comunistas españoles, por lo que ha acabado desengañado de toda la izquierda política en España y no se siente representado por nadie. Ni por IU.
Durante la entrevista (que la pueden leer en el enlace a la misma) critica duramente al régimen de Francisco Franco, y por ende a todos los logros del mismo. Eso si, tiene razón en una cosa. La Seguridad Social no es la que era. No. Desde luego que no. No la que nos dejó Franco como uno más de los muchos logros de su gobierno. Yo también la echo de menos "camarada Otero".

¿Ningún partido?

"Yo estaba en el Partido Comunista de los Pueblos de España (PCPE) y antes, en el PCE. Soy fundador de la Plataforma de Ciudadanos por la República y, hasta ahora, he estado en Corriente Roja, una organización de lucha. Pero en la izquierda no ha habido, y yo le doy la razón a todos los jóvenes, más que personalismos y mierda, en vez de crear esto: una unidad de la izquierda, un frente de izquierdas o un frente popular, lo que sea, contra... Es que son verdaderos criminales. Y que vayan corrompiendo la seguridad social... Esto no tiene nombre."


¿Sabías que la Seguridad Social fue creada por Francisco Franco?

“La Seguridad Social ha sido, a mi juicio, el instrumento más poderoso para el cambio social, para la
redistribución de la renta, para la igualdad de oportunidades, para la constitución de una sociedad más igualitaria y más
libre. Bastaría que por una abstracción mental elimináramos del entramado de nuestra sociedad y de la vida de los españoles el
sistema público de pensiones, la protección sanitaria, el seguro de accidentes, la protección frente al desempleo... Nos daríamos
cuenta de que retrocederíamos a una sociedad distinta, en la que la mayoría ni se sentirían iguales, ni se sentirían auténticamente
libres, acosados por incertidumbres e inseguridades absolutamente vitales, de las que sólo estarían libres los económicamente
privilegiados; retrocederíamos a una sociedad no sólo injusta, sino insegura y enfrentada por el espíritu de clase.” (Licinio de la
Fuente en Razón Española)

Como veremos a continuación, la Seguridad Social para todos los españoles fue obra de Francisco Franco.
Un poco de historia:


En 1936, apenas existía doctrina, y pocas medidas de protección y éstas sobre sectores muy limitados
En 1938, en plena guerra civil, se promulga el Fuero del Trabajo en el bando Nacional o franquista, que puede
considerarse el cimiento sobre el que se construyó la Seguridad Social tal y como la entendemos en años posteriores. En el
Fuero del Trabajo se lee que ‘’el Estado valora y exalta el trabajo y lo protegerá con la fuerza de la ley, otorgándole las
máximas consideraciones y constituyéndolo en uno de los más nobles títulos de jerarquía y honor’’. En el mismo
documento, el Estado se compromete a ampliar los seguros de vejez, invalidez, enfermedad y paro forzoso
En el Fuero de los Españoles, de 1945, gobernando Francisco Franco, se da ya un cuadro bastante completo de seguros
sociales
Se van creando sucesivamente la Mutualidad Agraria, el Montepío de Servicio Doméstico y el Régimen de Autónomos. Todo
esto desemboca y se refunde en la Ley de Bases de 1963, en pleno franquismo.
Con la Ley de Bases de 1963, realizada por Francisco Franco, como hemos visto, ya se puede hablar de una auténtica
Seguridad Social, en el sentido en que la conocemos ahora
Esta Ley se completó en 1972 y 1974, gobernando todavía Francisco Franco. “La protección era muy amplia y comprendía:
asignaciones por hijo, incluso ilegítimo, asignación mensual por la esposa, con ciertas limitaciones, asignaciones por
matrimonio y natalidad, que incluso beneficiaban a los pensionistas. La protección se incrementaba en los casos de familias
numerosas. El sistema era, como en otras prestaciones de la Seguridad Social, de los más completos de Europa, si bien la
cuantía de las prestaciones me pareció siempre escasa.” (L. de la Fuente) “Es una pena que el deterioro del sistema de
protección a la familia se haya ido acentuando a partir de los años setenta, deterioro que se refiere no sólo a la cuantía
sino también al carácter y alcance de las prestaciones, según la nueva regulación de 1994 (Nota: gobernando el psoe, con
Felipe González de presidente). Nunca podremos determinar en qué medida este deterioro ha influido en el descenso de la
natalidad, que está adquiriendo caracteres alarmantes.” (L. de la Fuente)
En la Ley de 1972, de Francisco Franco, se hace especial énfasis en que los trabajadores, que son la principal fuente
de energía del progreso, se beneficien de éste: “lo que queremos es que (…) [los trabajadores]participen en la renta
nacional que se vaya consiguiendo con una participación suficiente que les corresponde no sólo por razones de solidaridad
sino de justicia... La renta nacional que ahora tenemos no la produce sólo nuestro esfuerzo, la produce también el
esfuerzo aportado antes por los que a lo largo del tiempo y en condiciones ciertamente mucho más difíciles fueron
creando nuestro patrimonio y las bases que hacen posible esa renta; fueron creando esa España mejor en la que nosotros
podemos permitirnos ahora el orgullo de mirar un horizonte de esperanza para nosotros y para nuestros hijos, horizonte del
que no podemos dejar al margen precisamente a nuestros padres...

viernes, 6 de mayo de 2011

La nación os llama a su defensa.


¡Españoles! A cuantos sentís el santo nombre de España, a los que en las filas del Ejército y la Armada habéis hecho profesión de fe en el servicio de la patria, a cuantos jurasteis defenderla de sus enemigos hasta perder la vida, la nación os llama a su defensa. La situación en España es cada día más crítica; la anarquía reina en la mayoría de los campos y pueblos; autoridades de nombramiento gubernativo presiden, cuando no fomentan, las revueltas; a tiro de pistola y ametralladoras se dirimen las diferencias entre los asesinos que alevosa y traidoramente os asesinan, sin que los poderes públicos impongan la paz y la justicia. Huelgas revolucionarias de todo orden paralizan fa vida de la población, arruinando y destruyendo sus fuentes de riqueza y creando una situación de hambre que lanzará a la desesperación a los hombres trabajadores. Los monumentos y tesoros artísticos son objeto de los más enconados ataques de las hordas revolucionarias, obedeciendo a la consigna que reciben de las directivas extranjeras, con la complicidad y negligencia de los gobernadores de monterilla. Los más graves delitos se cometen en las ciudades y en los campos, mientras las fuerzas de orden público permanecen acuarteladas, corroídas por la desesperación que provoca una obediencia ciega a gobernantes que intentan deshonrarles. El Ejército, la Marina y demás institutos armados son blanco de los más soeces y calumniosos ataques, precisamente por parte de aquellos que debían velar por su prestigio, y entre tanto los estados de excepción de alarma sólo sirven para amordazar al pueblo y que España ignore lo que sucede fuera de las puertas de sus villas y ciudades, así como también para encarcelar a los pretendidos adversarios políticos.

La Constitución, por todos suspendida y vulnerada, sufre un eclipse total: ni igualdad ante la ley; ni libertad, aherrojada por la tiranía; ni fraternidad, cuando el odio y el crimen han sustituido el mutuo respeto; ni unidad de la Patria, amenazada por el desgarramiento territorial, más que por regionalismos que los Poderes fomentan; ni integridad ni defensa de nuestra frontera, cuando en el corazón de España se escuchan las emisoras extranjeras anunciar la destrucción y reparto de nuestro suelo. La Magistratura, cuya independencia garantiza la Constitución, sufre igualmente persecuciones y los más duros ataques a su independencia. Pactos electorales, hechos a, costa de la integridad de la propia Patria, unidos a los asaltos a Gobiernos civiles y cajas fuertes para falsear las actas formaron la máscara de legalidad que nos presidía.

Nada contuvo las apariencias del Gobierno, destitución ilegal del moderador, glorificación de las revoluciones de Asturias y Cataluña, una y otra quebrantadoras de la Constitución, que en nombre del pueblo era el Código fundamental, de nuestras instituciones.

Al espíritu revolucionario e inconsciente de las masas, engañadas y explotadas por los agentes soviéticos, se ocultan las sangrientas realidades de aquel régimen que sacrificó para su existencia 25 millones de personas, se unen la molicie y negligencia de autoridades de todas clases que, amparadas en un Poder claudicante, carecen de autoridad y prestigio para imponer el orden en el imperio de la libertad y de la justicia.

¿Es que se puede consentir un día más el vergonzoso espectáculo que estamos dando al mundo? ¿Es que podemos abandonar a España a los enemigos de la Patria, con proceder cobarde y traidor, entregándola sin lucha y sin resistencia?

¡Eso, no! Que lo hagan los traidores, pero no lo haremos quienes juramos defenderla.

Justicia, igualdad ante las leyes, ofrecemos.

Paz y amor entre los españoles; libertad y fraternidad, exenta de libertinajes y tiranías.

Trabajo para todos, justicia social, llevada a cabo sin encono ni violencia y una equitativa y progresiva distribución de riqueza, sin destruir ni poner en peligro la economía española.

Pero, frente a esto, una guerra sin cuartel a los explotadores de la política, a los engaños del obrero honrado, a los extranjeros y a los extranjerizantes, que directa y solapadamente intentan destruir a España.

En estos momentos es España entera la que se levanta pidiendo paz, fraternidad y justicia; en todas las regiones el Ejército, la Marina y fuerzas del orden público se lanza a defender la Patria.

La energía en el sostenimiento del orden estará en proporción a la magnitud de la resistencia que se ofrezca.

Nuestro impulso no se determina por la defensa de unos intereses bastardos ni por el deseo de retroceder en el camino de la Historia, porque las instituciones, sea cuales fuesen, deben garantizar un mínimo de convivencia entre los ciudadanos, que, no obstante las ilusiones puestas por tantos españoles, se han visto defraudadas pese a toda la transigencia y comprensión de todos los organismos nacionales, con una respuesta anárquica, cuya realidad es imponderable.

Como la pureza de nuestras intenciones nos impide el yugular aquellas conquistas que representan un avance en el mejoramiento político social, el espíritu de odio y venganza no tiene albergue en nuestro pecho; del forzoso naufragio que sufrirán algunos ensayos legislativos, sabremos salvar cuanto sea compatible con la paz interior de España y su anhelada grandeza, haciendo reales en nuestra Patria, por primera vez y en este orden, la trilogía, fraternidad, libertad, e igualdad.

Españoles: ¡Viva España! ¡Viva el honrado pueblo español!

Francisco Franco Bahamonde

Tetuán, 17 de julio de 1936.